​VENDAVAL.

La nube de sus palabras y el temporal de sus pensamientos arremeten con violencia esta barca que con velocidad navega, a la que decidí aferrarme para no pensar, para no tirar ancla.

Se acentúa ese pensamiento, esa realidad latente de saber que ella es ángel, ella es faro, luz en la noche eterna que baña el mar de los días. 

Llevo tanto en estas aguas, en medio de esta oscuridad, con tanta prisa cada día, siempre huyendo de muelles que prometen provisiones; escampando en lomo de cualquier ballena que se haga isla. 

Pero ella desata el ancla con sus palabras, atraca en el pensamiento y reaviva una conciencia que pensé haber desechado por la borda.

Me resisto con la misma furia que he desplegado las velas de mi barca para no detenerme, aun cuando las aguas se hagan calmas y aun cuando mi embarcación sufra por el desgaste de los días, me resisto a detener mi viaje. 

Todas sus letras van a mi bodega, a mi pensamiento, las guardo, no las desecho ni las dejo pendientes para que así se vuelvan compañía, en este viaje sin destino, en el placer de vivir sin detenerme a pensar. 

David Felipe Morales 

18 de Junio de 2015

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s