​BAJO LA LLUVIA.

Esta noche se precisa correr bajo la lluvia, intentando en vano escapar de la almohada que fuese confidente y que ahora poseída de su perfume, evoca el infortunio y la decepción.

Esta noche se requiere un trago corto, que las lágrimas y las gotas de lluvia se confundan, lamento de las nubes y sufrimiento del corazón fusionándose y formando un cóctel que embriague la razón. 

Que los latidos casi detenidos de ese pecho dolorido, sienta el yerto abrazo de una realidad impía; que ese nudo en la garganta se desate para que las palabras sean libres y se pierdan entre truenos y rayos, por los ríos de aguas lluvias. 

Que el frío de la noche encubra el corazón ya famélico de alegría, que la soledad libere dolores y penas, turpiales encadenados que afligen el pensamiento. 

Morfeo tenga piedad de esta mente, recoja en sus brazos el despojo de un idealista y haga que la noche sea eterna y oscura para no tener claridad siquiera de los sueños.

Cuánto dolor se alberga, cuánta desidia provee quien el corazón aviva, cuantas espinas en esos labios, cómo aqueja lo que ayer alimentaba la foránea sonrisa.

Entonces, que en esta noche llueva a cántaros para que se inunde hasta ahogarse el alma y bajo la lluvia incesante encontrar la paz. 
David Felipe Morales 

23 de Junio de 2015

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s